Elmundo.es, 25 de enero de 2011
Carlos Sánchez Almeida
“SS 2.0, la inquisición del nuevo imperio”
“Hechos probados: PP, CiU, PSOE, los tres partidos que más cargos públicos se juegan en las próximas elecciones municipales y autonómicas, decidieron en el día de ayer dar la espalda a sus votantes y aceptar las presiones ejercidas por el lobby del entretenimiento a través de la embajada norteamericana en España.”
-¿Los 11.289.335 ciudadanos que votaron al PSOE en 2008 (cuando, Parlamento Europeo al margen, se celebraron las últimas elecciones en España), más los 10.278.010 que votaron al PP, más los 779.425 que votaron a CiU, consideran que esos tres partidos ayer les dieron la espalda? ¿Hay 22.346.770 españoles enfadados?
“A Fernando Savater, tan aficionado como ha sido a las novelas de Salgari, le enoja “que España esté entre los países del mundo con un índice más alto de piratería”. Ni siquiera él parece darse cuenta del flaco favor que hace a su causa el empleo de un vocabulario que, aparte de resultar desmedido,”
-¿Desmedido…? Es muy preciso. El término pirata, en la segunda acepción del DRAE, aparece como sinónimo de clandestino, es decir, “secreto, oculto, y especialmente hecho o dicho secretamente por temor a la ley o para eludirla”; además, ese mismo diccionario, referencia para llamar a las cosas por su nombre, define “edición pirata” como “la llevada a cabo por quien no tiene derecho a hacerla”, definición que podría servir para introducir en una próxima edición “descarga pirata”; también hay una acepción un poco más contundente, la cuarta, que menciona el articulista más abajo.
“tiene por efecto reafirmar al enemigo en el papel que se le atribuye.”
-Es humano: muchos conductores se rebelan contra una multa de tráfico no solo rompiendo con candorosa ingenuidad la notificación, sino también cometiendo una nueva infracción tan pronto el uniformado ha desaparecido del retrovisor: “Puesahoraosjodéisquemelosaltoenrojo”, mascullan con el ceño fruncido.
El País, 12 de enero de 2011
Amador Fernández-Savater
“La cena del miedo (mi reunión con la ministra Sinde)”
“La semana pasada recibí una llamada del Ministerio de Cultura. Se me invitaba a una reunión-cena el viernes 7 con la ministra y otras personas del mundo de la cultura. Al parecer, la reunión era una más en una serie de contactos que el Ministerio está buscando ahora para pulsar la opinión en el sector sobre el tema de las descargas, la tristemente célebre Ley Sinde, etc. Acepté, pensando que igual después de la bofetada que se había llevado la ley en el Congreso (y en la calle y en la Red)”.
-¿Lo que pasó en el Congreso tuvo algo que ver con el texto presentado? ¿tan clara está la reacción en la calle? ¿y en la red?
El País, 10 de enero de 2011
Juan Carlos Rodríguez Ibarra
“Canon digital”
“Esa actitud es la misma que mantiene la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) con respecto a las Tecnologías de la Información y el Conocimiento, con el canon digital y los derechos de autor.”
-No, no es la misma: la Sgae no está en contra de las “Tecnologías de la Información y el Conocimiento” ni de que se desarrollen; posiblemente esté en contra de que se utilicen impunemente para perpetrar lo que la Unión Europea denomina sin ambages “descargas ilegales”.
“Intentan parar el progreso y el avance tecnológico con el argumento de que se acabará la creación artística musical y literaria si no se persigue a los jóvenes que, por primera vez en la historia de la humanidad, pueden acceder a la cultura universal con un solo clic.”
-Muchos jóvenes también acceden a la cultura “con un solo clic” mediante iTunes o Spotify, y no intentan perseguirles; no intentan “parar el progreso”, sino evitar que cualquiera pueda descargarse contenidos protegidos que hayan sido alojados ilícitamente en un servidor por alguien que no tenía legalmente derecho a alojarlo ahí.
El País, 5 de enero de 2011
Jesús Mosterín
“A favor de Internet”
“En España, dos asuntos relacionados con Internet han removido los ánimos en el año recién transcurrido: el canon digital y la llamada ley Sinde. El canon digital es un disparate jurídico: una multa que se impone a todos los compradores de un soporte con el que se podría delinquir, aunque no se delinca.”
-Está en la legislación española desde 1987 y no es una multa: según explica no el Gobierno español, sino la Unión Europea, es “un impuesto o gravamen especial (distinto de otros impuestos generales sobre las ventas) que se percibe al comprar soportes grabables tales como CD y DVD vírgenes o lectores de mp3. En Europa, en los casos y lugares donde se permite la copia privada, este canon permite garantizar una compensación equitativa a los titulares de los derechos”.

