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Carta del director del Instituto Ibercrea a Alberto Oliart, presidente de RTVE

“¡Copiad, malditos! incumple las normas de imparcialidad y veracidad exigibles a cualquier información periodística”

“¡Copiad, malditos! es un insulto a las sociedades de gestión colectiva de derechos. Queda claro desde el primer minuto que, a pesar de lo que anuncia, su desarrollo no se basa en la “explicación didáctica de las alternativas al copyright”, sino en desprestigiar a quienes lo defienden, y muy especialmente a las entidades de gestión”.

Miércoles, 27 de abril de 2011 | 19:17

Querido amigo:

Quiero trasladarte en mi nombre y en el de Ibercrea nuestro rechazo más absoluto del montaje final emitido del documental “¡Copiad, malditos!”, que incumple a nuestro juicio las normas de imparcialidad y veracidad exigibles a cualquier información periodística. Para empezar, la película emitida incumple sistemáticamente el apartado b) del artículo 3.2 de la ley 17/2006, de 5 de junio, de la radio y la televisión de titularidad estatal: “Garantizar la información objetiva, veraz y plural, que se deberá ajustar plenamente al criterio de independencia profesional y al pluralismo político, social e ideológico presente en nuestra sociedad, así como a la norma de distinguir y separar, de forma clara y perceptible, la información de la opinión”. Un documental es por definición un producto informativo: conviene no olvidar que “debe representar, con carácter informativo o didáctico, hechos, escenas, experimentos, etc., tomados de la realidad”, a menos que se especifique claramente lo contrario. Falaz es la pretensión de adjetivarlo como “de autor” o “de opinión” si de la ausencia de imparcialidad (o “equidistancia”, como la llama uno de sus productores) no se informa previa, expresa y claramente al espectador.

“¡Copiad, malditos!” es un insulto a las sociedades de gestión colectiva de derechos. Queda claro desde el primer minuto que, a pesar de lo que anuncia, su desarrollo no se basa en la “explicación didáctica de las alternativas al copyright”, sino en desprestigiar a quienes lo defienden, y muy especialmente a las entidades de gestión. Lo más grave es que, además de la cuidada selección de las opiniones mostradas se utilicen datos falsos y se manipulen otros. Ya desde la selección de los contenidos: se hicieron 27 entrevistas,  y basta verlas y comparar con lo que de ellas aparece en el documental (eso, cuando aparece algo) para comprobar cómo se construye un discurso absolutamente tendencioso.

Convierte anécdotas locales como ¡el manifiesto de Montijo! en categoría general, e ignora por ejemplo los sucesivos convenios firmados entre la Sgae y la Federación Española de Municipios y Provincias que ayudan a racionalizar la gestión de los derechos que los Ayuntamientos tienen la obligación legal de abonar. De hecho, el narrador que expresa la posición editorial del documental trata constantemente de hacer pasar por hechos lo que no son más que opiniones. Por ejemplo, Simona Levi, bajo el generoso paraguas del activismo cultural, realiza afirmaciones falsas e infundadas. En primer lugar, la Sgae no es un sindicato vertical, es una asociación voluntaria y democrática. Los autores eligen a sus órganos de gobierno y deciden, en asamblea, las normas y reglamentación que rigen la gestión colectiva. Y los que no quieran pertenecer a ella pueden fundar cuantas entidades quieran. En segundo lugar, la Sgae no estaba creada en 1800. Se creó en 1899. En tercer lugar, el voto de los socios depende del uso que se hace de sus obras y ese es el criterio unánime para una asociación que nace para gestionar derechos. Por último, no se reparte de forma arbitraria, sino en función de los derechos que cada obra genera. El autor sigue la suerte de su obra.

El narrador llega a afirmar: “En España está en estudio una reforma de la Ley de Propiedad Intelectual. Además, la Ley de Economía Sostenible, también llamada Ley Sinde, contempla el corte a páginas web, que supuestamente infrinjan la propiedad intelectual. Lo más polémico de esta ley es que los cortes se harían sin consultar con un juez”. ¿Cómo puede permitirse que en un documental (¡un documental!) coproducido por RTVE se mienta al espectador diciéndole que “los cortes se harían sin consultar con un juez”?

Capítulo aparte merece el tratamiento que reciben los menores según el contexto en el que aparecen. El narrador explica: “Una nueva generación de jóvenes, ya nativos digitales, están acostumbrados a disponer de todo lo que encuentren por internet, para verlo, usarlo, jugar con ello, transformarlo, remezclarlo, y casi siempre, para devolverlo otra vez a internet. Es el caso de Pep, un joven catalán de 14 años”. Y presenta a Josep Domenech, que demuestra su desconocimiento absoluto de la legislación sobre propiedad intelectual y cómo la incumple a menudo. Después de su intervención, el narrador explica: “Creo que las llamadas industrias culturales tienen que empezar a comprender a personas como Pep, que son sus futuros clientes. Eso sí, tienen también que asumir que Pep nunca se va a comprar música en CD y probablemente tampoco una película en DVD”.

Inmediatamente después, el narrador anuncia: “Para jóvenes como Pep las entidades de gestión llevan tiempo diseñando campañas educativas para dar a conocer la propiedad intelectual… como ellos la entienden”. Ese “como ellos la entienden” que, claramente audible, utiliza el narrador para presentar el programa Educar para crear, justo antes de la aparición de la directora general de Cedro, Magdalena Vinent, es inaceptable. Por si fuera poco, de la entrevista de más de media hora realizada a la directora de Cedro solamente se utilizan los diez segundos en que explica el contenido de dicho programa.

A continuación se muestran unos fragmentos de videos con las actividades de dicho programa cuyo montaje final se realiza según un criterio principal: que sirva para refrendar las opiniones de los abogados David Bravo (“Si ves los videos de “Educar para crear” que están ahí libremente expuestos te das cuenta de cuál es la educación que se está dando. Hay un video donde el profesor pregunta: “Bueno, ¿Qué pensáis de la copia privada?” y dice un niño; “No, no, no, me parece muy mal. Todo original […] “Resulta que la copia privada es un derecho que está en la ley y a estos niños, salvo que a ese se le pusiera de cara a la pared después de dar esa respuesta, se les está enseñando que ejercer ese derecho es malo”) y Javier de la Cueva (“Es que esto ya lo que nos está dando es la moral de este tipo de gente. Es que no tienen ningún tipo de mirada hacia el otro. Es que les es igual, manipulan niños, manipulan personas, da igual, todo por y para su pasta. Y no hay otra cosa en la vida que su pasta y es todo por la pasta. Entonces, vamos ver, pero que sociedad podemos construir con estos señores que mandan”).

El montaje final de esta fase del documental es vergonzoso (y empieza a dar que hablar). Pretende denunciar una supuesta manipulación de los niños y para hacerlo se manipula. Porque el fragmento de video mostrado no es idéntico al que aparece en la web Educarparacrear.org, a pesar de lo que afirma su director: el fragmento que aparece en el documental quizá pertenece a otra grabación, o ha sido editado, ya que ha desaparecido la voz en off del video publicado en la web Educarparacrear.org, y gracias a la ausencia de esa voz en off se puede escuchar claramente esa respuesta del alumno que critica David Bravo.

También desde la web Educarparacrear.org se accede fácilmente a la explicación de la metodología basada en un juego de rol, a pesar de la sorprendente justificación del director diciendo que no la vio porque no estaba en la misma sección de la web que el video.

Haber utilizado contenidos de esa web implica haberla visitado, lo que demuestra que para el montaje final se ha prescindido conscientemente de la amplia y abundante documentación publicada sobre el programa Educar para crear. Esa documentación muestra, por ejemplo, como algunos de esos niños participantes en el programa decidieron utilizar Creative Commons para licenciar las creaciones que realizaron (como se detalla en la página 81 del informe final), algo que sorprendentemente desecha el director cuando en teoría la intención de la producción es informar sobre esas licencias alternativas.

Conociendo la información que manejó el director y viendo el uso que hizo de ella queda claro que un a priori del documental era denigrar a las entidades de gestión. Sin ir más lejos, tanto el documental como su director consideran un hecho lo que no es más que una opinión de David Bravo. Porque la realidad, el verdadero hecho, es que el espectador no sabe si el profesor corrigió al alumno y le explicó en qué consiste la copia privada, utilizando para ello la definición de copia privada que aparece en el glosario del programa Educar para crear. Pero la idea de esa supuesta “manipulación de niños”, basada en ese fragmento del documental, se está extendiendo desde su emisión y ha sido asumida y reproducida ya en numerosas noticias, artículos y blogs.

A Pep Domenech, que incumple la legislación vigente a menudo y al que nadie en su escuela le ha explicado el porqué, se le aplaude, y la voz en off recomienda: “Las industrias culturales tienen que empezar a comprender a personas como Pep”. Por el contrario, esa misma voz en off da a entender que los alumnos que participaron en el programa Educar para crear fueron manipulados (basándose en un fragmento de diez segundos seleccionado y editado para refrendar la opinión de un entrevistado que es un abogado, especialista en defender a presuntos vulneradores de la legislación sobre propiedad intelectual, que lleva años pleiteando contra diferentes entidades de gestión de derechos).

El escritor Lorenzo Silva, uno de los entrevistados, escribió al día siguiente de la emisión: “La visión del documental me irritó profundamente. No vi reflejadas mis opiniones, sino sólo un trozo cortado a tijeretazo que le venía bien al director para su tesis sobre la propiedad intelectual, que además no coincide con la mía. Me sentí, pues utilizado, sensación que creo que cualquiera comprenderá que no es agradable. Sobre todo cuando en el documental había varios personajes a los que se les dejaba explayarse a gusto, incluso reiterando una y otra vez sus ideas. Todas ellas, por supuesto, alineadas con las del director […] El documental en sí es, a mi juicio, un alegato simplista y parcial, en el que sólo tienen propiamente voz los que le dan la razón al director: los creadores (todos ellos respetables, y alguno, amigo) que exploran el camino del copyleft (algo, por cierto, que algunos llevamos 10 años haciendo, sin alharacas) y los abogados que aparte de defender esta fórmula defienden a quienes copian y enlazan sin permiso obras ajenas y se ven en pleitos por ello. Los demás jugamos el papel de comparsas o villanos, en un discurso que el montaje subraya una y otra vez (por ejemplo: los abogados aparecen como abnegados luchadores, mientras que los que representan a los creadores “del copyright”, siempre gestores e intermediarios no creadores, aparecen como tipos opulentos y/o aficionados a la manipulación de conciencias)”. No ha sido el único en mostrar su indignación tras la emisión: también lo han hecho entre otros Alejandro Sanz, Antonio López Herreros, y algún medio de comunicación.

¿Respetar la libertad de expresión es amparar que, en su última intervención y prácticamente como conclusión del documental, Javier de la Cueva afirme: “A estas empresas, que lo que hacen es dedicarse sistemáticamente a vulnerar los derechos fundamentales de los ciudadanos, lo que hay que hacer es quebrarlas económicamente, que no tengan recursos para seguir haciendo de lobby”?

En todo caso, juzgamos que la lectura de esta carta no salda la deuda que la RTVE ha contraído con las entidades de gestión. Quizá una de las maneras de reparar este perjuicio sea contar también la realidad de sus actividades y la historia de quienes quieren vivir de su trabajo creativo defendiendo sus derechos de autor, que son por cierto la inmensa mayoría de creadores. Eso sí, contada con datos objetivos y respetando el artículo 3.2 de la Ley 17/2006. Para ello, el Instituto Ibercrea se ofrece como coproductor en los mismos términos de la coproducción “¡Copiad, malditos!”

Atentamente,

Arcadi Espada, director del Instituto Ibercrea.

26 comentarios

  1. Jueves, 28 de abril de 2011 | 08:33Ricardo

    Arcadi, “querido amigo”, quién te ha visto y quién te ve… de Factual a Ibercrea. Cuando leo semejantes poses, me pregunto que otras cosas has malvendido por el camino.

  2. Jueves, 28 de abril de 2011 | 10:53oneras

    1) ¿Qué es eso de enlazar sin permiso? Expliquense, por favor. 2) La ley Sinde cierra webs sin que el juez entre en el fondo del asunto. El formalismo que han impuesto no soslaya el hecho gravísimo en sí, de convertir a un lobby en juez y parte que decide si una web debe ser cerrada aunque sentencias análogas hayan declarado que enlazar no es ilegal. 3) Revise su concepto de libertad de expresión, porque es igual para todos.

  3. Jueves, 28 de abril de 2011 | 14:14Javier de Rojas

    Arcadi, has perdido toda la credibilidad que algún día pudiste aspirar a tener. Eres un simple sicario de quien te paga, das mucho, muchísimo asco. Enhorabuena a Stephane por un muy buen trabajo, de verdad informativo y no manipulador como toda la basura que está detrás de Ibercrea, el lobby creado por las sociedades de derechos de autor para defender sus impresentables privilegios monopolísticos.

  4. Jueves, 28 de abril de 2011 | 14:15Charly

    Siendo periodista le pregunto al autor de la nota, por empezar ¿Quién ha dicho que es un deber exigible eso de la “imparcialidad periodística”? Más aún, sería intelectualmente muy pobre si cree, cosa que no creo que sea así trabajando para el sector que trabaja, que existe la “objetividad”. El autor del documental está en todo su derecho de sentar posición, y es justamente una de las tareas del periodista brindar información según su entendimiento de la realidad a la cual se refiere. Lo que si se le puede exigir es honestidad y ética, a los cuales no se ha faltado en el documental ¡Copiad Malditos!. Lo que ocurre, Arcadi, es que os molesta la verdad mostrada en dicho documental, o creéis que la verdad es la tuya. Os molesta que con el modelo que ha impuesto la sociedad (o creéis que pueden imponerse a la historia, leed sobre ello, os aconsejo) muchos como tu y las entidades a que pertenecen deben empezar a dedicarse a otra cosa, pues es el mismo capitalismo salvaje que defendéis el que marca que sois obsoleto, pues los intermediarios no son más necesarios, y están agarrándose con las uñas para no caer.

  5. Jueves, 28 de abril de 2011 | 14:33Ana

    Curiosa la afirmación: “Ya desde la selección de los contenidos: se hicieron 27 entrevistas, y basta verlas y comparar con lo que de ellas aparece en el documental (eso, cuando aparece algo) para comprobar cómo se construye un discurso absolutamente tendencioso.” Pues ya me dirá usted en qué documental se suben las entrevistas íntegras para el público. Por lo menos “Copiad Malditos” ha demostrado ser más transparente que muchos otros documentales.

  6. Jueves, 28 de abril de 2011 | 15:11Rompeconejos

    Respuesta larga: Basicamente es lo que llevan haciendo las sociedades de gestión de derechos desde… ¿siempre? Adoctrinando. Respuesta corta, de la que estoy poco orgulloso pero me puede el cerebro reptil: Os jodéis.

  7. Jueves, 28 de abril de 2011 | 15:42Ciudadano

    Y las opiniones de las Empresas (que no entidades) de Gestión son rigurosas e imparciales, verdad? Sembrásteis vientos durante años. Ahora os toca recoger las tempestades.

  8. Jueves, 28 de abril de 2011 | 16:05Ignacio Calvo

    Respuesta de los creadores de ¡Copiad, Malditos!: copiadmalditos.blogspot.com/2011/04/respuesta-arcadi-espada-director-del.html

  9. Jueves, 28 de abril de 2011 | 16:11Ciudadano_2_0

    Respuesta del director del documental: copiadmalditos.blogspot.com/2011/04/respuesta-arcadi-espada-director-del.html

  10. Jueves, 28 de abril de 2011 | 16:12Javier

    Estimado Arcadi, Recuerdo sus consejos en la facultad con mucho cariño. Lee, viaja, aprende. Y cuanto más viajo, más leo, y más aprendo, menos entiendo sus escritos, sus manifestaciones, sus actos. Le tengo un aprecio enorme, pero no le reconozco. Un cordial saludo.

  11. Jueves, 28 de abril de 2011 | 16:16darling

    Bueno, es que no es una “información periodística”. Así que no hace falta hacer tanto ruido.

  12. Jueves, 28 de abril de 2011 | 16:57Nova6K0

    Eso se quejan ustedes de imparcialidad a RTVE. Cuando tienen las santas narices de presentar un panfleto contra las descargas de internet, para adoctrinar a nuestros menores, con manipulaciones o medias verdades (eso en mi pueblo es una mentira) sobre internet y las nuevas tecnologías. De verdad para mear y no echar gota. Salu2.

  13. Jueves, 28 de abril de 2011 | 16:59Nova6K0

    Por cierto se me olvidaba somos millones de creadores (tan buenos o tan malos como los que defienden ustedes, que por cierto ahora mismo son una minoría, aunque no se lo crean), los que no comulgamos con sus ideas. Salu2.

  14. Jueves, 28 de abril de 2011 | 17:13antiflag

    Llora, llora… BUAAAH!

  15. Jueves, 28 de abril de 2011 | 17:44fantastico

    Arcadi, me alegra que al menos esta vez los comentarios se permitan y no se censuren. Es un punto por tu parte. Como persona humana aún tienes posibilidades y me alegro. Sobre esto que comentas decirte que muchas no pensamos como lo que expones pero que respetaremos que escribas todo lo que quieras sobre ello ya que seguramente exista aún gente a la que le agrade tu forma de pensar. Sobre el documental veo que lo has visto y re-visto seguramente por lo que voy a colocar un enlace para recomendarte una guía que están empezando a difundir ya por colegios, institutos y universidades: guia.hacktivistas.net. Espero sea de su agrado y de las 3 opciones posibles de descarga seleccione el formato djvu. Saludos y Paz.

  16. Jueves, 28 de abril de 2011 | 18:19c0rsa1r

    Espero sinceramente que haya una purga de todos los chorizos que dicen defender los derechos y la cultura enriqueciéndose a si mismos.

  17. Jueves, 28 de abril de 2011 | 20:11Óscar

    Solo con leer el comienzo de la definición que da Educarparacrear (“derecho de reproducir”) de “copia privada” he podido ver la imparcialidad que hay por aquí.

  18. Jueves, 28 de abril de 2011 | 23:10Isletero2000

    Querido Charly periodista: comete usted en 14 líneas 17 errores sintácticos o gramaticales. Replantéese su profesión. De nada.

  19. Viernes, 29 de abril de 2011 | 02:21Excelso

    Querido Isletero2000: Charly no dice ser periodista como usted entiende. Charly le pregunta a Arcadi si él (Arcadi), como periodista, cumple con lo que predica en esta burda carta. Por el resto de la lectura de su comentario advierto los errores que comenta pero su mensaje queda suficientemente claro así que los posibles errores (no he encontrado los 17 que comenta) creo que importan mucho menos que usted se invente que Charly es periodista y que debe replantearse su profesión. De nada.

  20. Viernes, 29 de abril de 2011 | 03:23Charly

    Querido (sin ironía) Islotero2000: quizás porque no soy español he cometido más errores de los debidos para la pureza que parece buscar en mi redacción, mis disculpas si le molestó. Pero para ilustrarle, no se es periodista por tener buena redacción (un gran mito) sino por la mirada formada, ilustrada y analítica en cuanto a los hechos sociales. Me he llamado periodista, pero para ser más exacto soy comunicador social (y no, no es sólo periodista), que abarca mucho, pero mucho más, que saber escribir sin errores, o hablar bien frente a una cámara o micrófono. Lo importante para ser tanto un simple periodista presentador de noticias, uno que investiga, u otro que realiza entrevistas (algo no fácil de hacer bien y con mirada crítica, que por la carencia se nota). Gracias por el tiempo que ha dedicado a escribirme a mi en vez de comentar algo sobre el tema de fondo, y de nada a usted también. Saludos (sinceramente) cordiales Islotero.

  21. Viernes, 29 de abril de 2011 | 10:22Minguez

    Esto es lo que pasa cuando gente como esta que esta acostumbrada a realizar su discurso en los medios constantemente y ve que alguien no le cree.
    Y claro para el eso es ser imparcial ya que lo que dicen ellos es lo imparcial

  22. Viernes, 29 de abril de 2011 | 15:54Isletero2000

    Querido Charly, le pido disculpas. Un saludo

  23. Sábado, 30 de abril de 2011 | 00:49anon

    Las creative commons se basan en el derecho de autor, lo que pasa es que quizás a Arcadi no le gusta la idea de que alguien pueda pensar diferente de él cómo debería gestionarse el derecho de autor. Todo lo demás que dice, son puras chorradas. ¡Devuélvanle la cultura al pueblo!

  24. Martes, 3 de mayo de 2011 | 09:34Chema

    Sr. Espada, en cuestiones de dinero todos somos de la misma religión, ¿eh?

  25. Martes, 3 de mayo de 2011 | 19:03Chema

    Sr. Arcadi Espada. El documental tan solo es un ejemplo de la libertad para defender una opinión. Vamos, como lo que hizo usted con Javier Cercas. Además la versión oficial del asunto la conocemos, faltaba un documento para que nos explicaran otro punto de vista. Creo que esa reacción tan adversa por su parte denota que ha tocado donde duele.

  26. Lunes, 9 de mayo de 2011 | 11:28Profesional de la cultura

    Hola a todos. Realmente se puede ver quien hay detrás de esta nota de opinión. Es lamentable como con discursos papanatas como este se pretende hacer ver a la gente que se tiene razón sin tenerla solo haciendo gala de unas cuantas palabras y oraciones que pretender tener credibilidad por el hecho de ser retorcidas y a su parecer elocuentes y cultas (o eso cree el que las escribe y se las cree). Este discurso solo hace ver realmente la mano negra que hay detrás de todo. Es penoso como se pretende desprestigiar y seguir ocultando verdades por el meno interés económico y monopolista de unos cuantos. Y a los artistas que también critican que dejen de apoyar medidas que solo benefician a los ya ricos (que realmente son artistas a medias muchas veces) y empiecen a leer un poco para saber realmente como esta el sector cultural, que va más allá de sus simples canciones del top 40. Como os duele que no tengáis los ingresos millonarios que teníais antes y no os podáis seguir comprando mansiones de 50 millones de euros y solo podáis tener las de 20 QUE PENA. Adelante el pensamiento crítico y la rebelión ante los opresores monopolistas.

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